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miércoles, 9 de enero de 2008

Una apuesta política, académica y educativa

Dirigida por Diego Tatián, la editorial recién creada por la Universidad de Córdoba apunta a divulgar producción científica, rescatar obras de valor cultural y publicar colecciones populares.

Por Julián Bruschtein


La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) creó una estructura propia para comenzar a editar sus colecciones de libros, tanto de “divulgación científica” como de “rescate histórico cultural”, según contó Diego Tatián, filósofo y flamante director de la nueva editorial. Ya lanzaron cinco libros, y su proyección es la de “producir una colección de libros radicalmente populares”, así como tener “editados 40 libros antes de fin del 2008”. Está abierta la convocatoria para los investigadores de la UNC para que presenten trabajos a publicar durante este año.
La historia indica que en la UNC –la universidad más antigua del país– funcionó la primera máquina para imprimir libros en una universidad. Y si bien ya contaba con un centro de publicaciones, a partir de septiembre se creó la editorial como una estructura dentro de la órbita de la prosecretaría de Comunicación Institucional. “La existencia de la editorial va a dar una idea del conocimiento que se produce en la universidad, pero también una especie de dimensión cultural histórica, porque tenemos planeado editar de a poco textos que fueron olvidados con el paso del tiempo”, explicó Tatián, a cargo de delinear la política de publicaciones del sello.
La editorial comenzó por lanzar cinco libros que contienen una idea de lo que será la línea general de ediciones: Himnos de la noche; Cantos espirituales; La cristiandad o Europa, de Novalis, es “una vieja y muy buena traducción que hizo Alfredo Terzaga”, según Tatián. También los Escritos sobre medicina, de Jorge Orgaz, antiguo rector de la UNC, y los Escritos sobre la universidad, del reformista Deodoro Roca, ya se encuentran en circulación. La polémica generada alrededor de una carta escrita por Oscar del Barco, donde reflexiona sobre la responsabilidad de las organizaciones armadas en Argentina, fue compilada bajo el título No matar. Sobre la responsabilidad, publicada junto con Del Cíclope y la revista La intemperie. Por último, Peces de Córdoba, de María de los Angeles Bistoni y José Gustavo Haro, es un reciente estudio de biología sobre las 53 especies que habitan en la provincia, la primera publicación que hace la editorial de una investigación realizada por profesores de la universidad.
“El problema para las editoriales universitarias no es en sí hacer el libro –explicó Tatián–, sino esforzarse para que no nazca muerto. Que no terminen rápidamente arrumbados en algún armario perdido.” Junto al filósofo fueron designados los responsables de cada una de las esferas en las que se repartió la atención de la editorial: Gabriel Bernardello estará a cargo de la colección de Ciencias Naturales; Jacqueline Vasallo de la de Ciencias Sociales; Gabriel Gutniski dirigirá el sello de Arte y Arquitectura; Juan Argañaraz estará al mando de Historial Intelectual de Córdoba, y Silvio Mattoni la colección de Ensayo y Crítica.
Como el viejo dicho popular que indica que lo difícil no es llegar, sino mantenerse, Tatián resaltó que estaba en su horizonte “crear un buen catálogo, porque así prospera la editorial y se fortalece su trabajo. Para esto, la proyección que tenemos en carpeta es la de publicar entre 35 y 40 títulos” antes de fin de año. El catedrático aclaró que el emprendimiento es fundamentalmente “una editorial de libros. Es decir que no estará destinada a manuales de cátedra, sino que serán textos que tendrán una circulación comercial dirigida al interés público en general”. Para eso tienen en mente un “proyecto de colecciones radicalmente populares, al estilo del Centro Editor de América Latina de Boris Spivacow”, ejemplificó.
Para el inminente 90 aniversario de la histórica reforma de 1918 que, desde Córdoba, trastocó las formas de gobierno universitario, ganó la autonomía académica, acercó la universidad a la sociedad, Tatián explicó que tienen planeado realizar “una coedición con las editoriales de las universidades de Buenos Aires, Tucumán, La Plata y Litoral. La idea es publicar en tamaño original, a través de facsímiles, la colección de La Gaceta Universitaria”, órgano de los estudiantes antes, durante y después de la reforma del 18.
El director de la editorial destacó que su “ambición es la de formar equipos de investigadores para formar obra crítica. Pero, sobre todo, quiero subrayar que esta es una apuesta política, académica y educativa, una afirmación del rol de la universidad en la sociedad”.

Diario Página 12 (http://www.pagina12.com.ar/), 8 de enero de 2008.

domingo, 7 de octubre de 2007

Promover al autor universitario

A partir del mes de junio, la abogada Mónica Pinto, Secretaria Académica de la Facultad de Derecho y especialista en Derechos Humanos, fue elegida para ocupar la presidencia de la editorial universitaria. En una entrevista publicada en elCable, periódico de la Facultad de Ciencias Exactas, la nueva presidente habla de la situación actual de Eudeba.

Por Gabriel Roca

¿En qué situación encontró a Eudeba?
- Yo creo que a Eudeba la entregaron con un montón de cosas andando, que la Editorial fue gerenciada durante años en los cuales hubo más o menos dinero, y que hubo creaciones editoriales importantes, pero la realidad es que a todos nos van a evaluar por lo que hagamos desde el día en que nos nombraron. Y en este sentido, yo creo que este directorio es un directorio auspicioso, en el que las trece facultades de la UBA han designado representantes, lo cual no es un dato menor teniendo en cuenta que esta es la empresa cultural de la UBA.La idea es que Eudeba mejore respecto de la situación en la cual fue entregada y en este sentido, una de las ideas que todos compartimos es que Eudeba debería ser la primera opción para los autores universitarios. Eudeba debería ser considerada como el primer lugar al que el autor de la universidad debería acudir para lo que tiene para editar. Este objetivo se logra básicamente fomentando que muchos docentes de la Universidad piensen en el esfuerzo que supone preparar y editar sus propios materiales esenciales para la cátedra que dictan, y, entonces, hacer todo un esfuerzo de elaboración, de creación personal, seria, motivada, con sustento. Este esfuerzo tiene que encontrar espacio dentro de Eudeba. En general, no hay óbices a la publicación de material de cátedra, ésta es la editorial de la UBA y los libros que se necesitan para enseñar, aquí se deberían poder editar. También tiene una ventaja con respecto a otros libros y es que generan un público cautivo que una o dos veces al año tiene que comprar estos libros. El otro tipo de material que tiene que ver con la Universidad, que Eudeba puede editar, son las investigaciones, las tesis o algún otro tipo de trabajo, que son obras que enriquecen el catálogo de Eudeba y que incluso pueden tener que ver con determinadas disciplinas que muchas veces pueden ser de interés para el público en general, como ecología, políticas públicas, gobernabilidad, y muchas otras cosas. Eudeba debe tener una política editorial que debe combinar una alta calidad académica y un costo accesible.

¿Habrá un espacio que apunte al público más joven?

-Eudeba ha tenido en los últimos años, y este directorio se propone mantener, una política de acercamiento entre la facultad y los niños y adolescentes. En este sentido, en la gestión anterior, se crearon dos colecciones: "Querés saber", para chicos de diez u once años, y "Ciencia Joven" que es una colección para chicos de doce años en adelante, es decir, para los primeros años del secundario.
Estos textos facilitan que un profesor de la universidad pública, pueda explicarle en un lenguaje sencillo pero con total seriedad, un tema que es normalmente muy complejo y que el chico pueda terminar la secundaria y que pueda decir: ¡Ah! Esto yo leí en un texto de Eudeba es una cosa maravillosa. Estas colecciones tuvieron muy buena repercusión, y Ciencia Joven se ha exportado a México, y se está intentando lo mismo con Querés Saber. En general, la idea es exportar más; hay muchos libros en los catálogos de Eudeba que pueden ser interesantes para América Latina. Por ahora, la importación es difícil por sus altos costos.

¿Qué elementos se requieren para aumentar las ventas en el mercado interno?

-Eudeba necesita abrir más locales de venta porque no está presente en todas las facultades de la UBA. La semana próxima se hará una suerte de feria del libro llamada Los libros vienen al Rojas, en el Centro Cultural Ricardo Rojas, donde tampoco hay un local de Eudeba. Yo creo que Eudeba debe estar presente en todas las facultades. También queremos ampliar las ventas en librerías teniendo muy en claro las características especiales de Eudeba y que no estamos ha-blando de una firma editorial multinacional con grandes capitales.
Es además difícil competir contra estas cadenas, ya que comprar centralizadamente y después deciden qué locales van a ofrecer tu libro. Entonces, vos vendiste 200 ejemplares, pero esos ejemplares se desparramaron por todo el país, y cuando vas a una librería, hay tres ejemplares, en el estante, no desparramados en la mesa, y eso condiciona las ventas. Eudeba, obviamente no es una editorial de bestsellers. Necesita otro tipo de aproximación con el lector.
La idea también es enriquecer nuestro catálogo, incrementando el material de cátedra, brindando un servicio a la universidad y a los estudiantes de grado y de posgrado; a su vez, también ofrecer a los lectores algunos títulos que nos parezcan interesantes. Para esto debemos obtener recursos, y estos recursos se obtienen de la venta de libros del catálogo y esto requiere más títulos que la gente quiera comprar. Entre estas cosas, el material de cátedra ocupa un lugar importante porque los profesores no dudan en recomendarlo y los estudiantes en comprarlo para terminar sus carreras. Esto asegurando, obviamente, alta calidad académica y un costo accesible.
También estamos fomentando la creación docente; esto no quiere decir que cualquiera se siente y escriba un libro, pero sí fomentar un esfuerzo de creación y de compromiso más importante en la creación de materiales propios.

¿Qué lugar va a ocupar la temática de los Derechos Humanos en las publicaciones de Eudeba?

-La pregunta es sensible para mí, básicamente porque yo enseño Derechos Humanos en la Facultad de Derecho y soy yo quien coordina el Programa de Derechos Humanos de la UBA. Eudeba tiene una colección de libros sobre Derechos Humanos, con publicaciones que se fueron editando desde el restablecimiento de la democracia para acá. Justamente, el bestseller de Eudeba es el Nunca Más. Creo que tenemos que introducir los materiales que todas las facultades de la UBA van a a necesitar para la meta que el programa de Derechos Humanos se ha propuesto recientemente: que en un plazo no demasiado largo en todas las carreras se puedan cursar unas horas de Derechos Humanos y que en el momento entregar el diploma cada uno de los estudiantes de la UBA pueda acreditar una cierta alfabetización en la materia. Esto tenemos que poder hacerlo y, al mismo tiempo, Eudeba tendría que poder ser un canal apto para editar una buena cantidad de material sobre derechos humanos, porque, en realidad, lo más representativo de los derechos humanos en Argentina está en la UBA. De esta manera, cumplirá un doble objetivo, por un lado, le va a ser útil a la comunidad universitaria y por otro, esto es importante para toda la sociedad. Saber qué derechos tenemos y qué alcance tienen, es como una suerte de resguardo que uno entiende necesario para que la democracia siga su camino.

¿Qué elementos hacen falta para que Eudeba recupere el prestigio que tuvo durante los años 60?

-Yo creo que Eudeba históricamente ha seguido el devenir de la UBA. La universidad de esos años era muy distinta a la nuestra en casi todos los aspectos. Nosotros tenemos una universidad mucho más grande, el número de estudiantes y de docentes es infinitamente mayor. Es una universidad con más recursos. Pero también convengamos que las cabezas que están en la UBA, fueron muy importantes para el desarrollo del país. Ese es el período en el cual Risieri Frondizi decide crear Eudeba. Ahora, la Eudeba de Boris Spivacow recibía de la UBA muchos más recursos. Fue un momento universitario-cultural importante y esta casa fue uno de los legados de ese momento y se ha mantenido y sigue haciendo cosas. Podría hacer más cosas, pero para eso hacen falta básicamente dos elementos: buenas ideas y recursos para que se concreten.

¿Cuál sería la meta a la que aspira su gestión?

-Yo creo que si de acá a tres años Eudeba pudiera realmente tener una producción editorial más enriquecida, con textos representativos de los distintos saberes y que esto permitiera también tener un movimiento contable a partir del cual Eudeba pudiera autofinanciarse, sería muy importante.